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Semanas atrás anunciábamos la convocatoria de unas jornadas de encuentro y debate celebradas en Alicante y organizadas principalmente por la Red de Solidaridad y Encuentro de Trabajadores (ptssproleta@yahoo.org) en el Ateneo Libertario L’Escletxa (https://espartaquismoestudiantil.wordpress.com/2011/01/24/en-camino-a-la-autoorganizacion-del-proletariado-una-cita-fundamental-en-alicante/). Hoy hemos tenido la oportunidad de recibir de manos de nuestros compañeros del Colectivo de Trabajadores de Valencia, presente en susodicho encuentro, unas notas a modo de resumen fundamental del acto que consideramos vital publicar como forma de contribuir a la reflexión teórico-política que actualmente el proletariado necesita impulsar con sus propias luchas y sus propias consideraciones relativa al momento actual de la lucha de clases, el ataque despiadado a nuestras ya de por sí lamentables condiciones de vida y la perspectiva de que el ataque se recrudecerá a todos los niveles: político, económico, ideológico.

Con las someras notas que los compañeros nos han hecho llegar comprobamos el clima de fraternización y compañerismo que ha existido a lo largo de toda esta genial experiencia. Diferentes polos de lucha, regidos por un mismo principio de autoorganización, se han dado cita para entrar en contacto, conocerse, aprender de las experiencias del otro, debatir, polemizar, trabajar conjuntamente, impulsar futuras luchas, etc. En definitiva, se está superando la actual atomización de la fuerza obrera, rompiendo con la división y la fraccionalización de nuestro combate contra el sistema capitalista. Saludamos, como no podía ser de otra manera, el desarrollo del encuentro y lamentamos enormemente no haber podido estar allí junto con nuestros compañeros proletarios; pero nos sentimos profundamente satisfechos al conocer el nivel teórico del debate planteado aún cuando sabemos que la consciencia obrera templada en la lucha no se desarrolla fácilmente pues estamos bien expuestos a la ideología burguesa, que no es fácil dar a conocer públicamente tus posiciones y comprometerte a ser consecuente con ellas porque la burguesía nos enseña a callar y a mantener distancia respecto de las opiniones personales, siempre consideradas en el ámbito estricto de lo privado. Porque el camino que tiene que recorrer nuestra clase no es para nada sencillo y muchas son las piedras y los caminos andados en falso que sólo a través de la permanente autocrítica podemos lograr desandar y esquivar, y encuentros como éste son expresión de la necesidad de enfrentar a la burguesía con las únicas armas de las que dispone el proletariado: su solidaridad y consciencia de clase.

A la espera de nuevas tomas de posición sobre el encuentro que nos hagan llegar los diversos compañeros que han participado en el encuentro (y que no dudaremos en publicar), tendremos que aplazar nuestros particulares aportes al debate (por otro lado, recogidos en mil y una toma de posición en nuestra prensa y este mismo blog) hasta tener una visión más completa de las intervenciones desarrolladas y las respuestas suscitadas. De momento, ponemos a disposición de todo aquel que lo desee las notas tomadas por dos compañeros del Colectivo de Trabajadores de Valencia (entre.nosotros.si@hotmail.com), a los que volvemos a agradecer que nos acercaran sus informaciones.

Notas encuentro en Alicante

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Los compañeros del Colectivo de Trabajadores de Valencia nos vuelven a llamar a una nueva reunión para el día miércoles 2 de febrero a las 19 horas en la Asociación de Vecinos del Barrio Carmen, Portal de Valldigna nº5 (bajo), a un nuevo encuentro de reflexión y debate que no persigue otro objetivo que el de reunir a los trabajadores como iguales, como compañeros en la lucha por la mejora de nuestras condiciones de vida, sistemáticamente atacadas por este descompuesto sistema capitalista que nos conduce a la barbarie irremediable. En manos de la clase trabajadora, como en los últimos años viene dándose a las claras, está el poner fin a esta situación; pero sólo lograremos levantarnos contra el sistema capitalista manteniendo nuestra estricta autonomía como clase, por encima de encuadramientos sindicales y políticos del tipo que sean, a izquierdas o a derechas, tanto da. Recientemente anunciábamos las jornadas abiertas organizadas por la Red de Solidaridad y Encuentro de Trabajadores (ptssproleta@yahoo.es) para los días 11 y 12 de febrero en la ciudad de Alicante (Ateneo Libertario L’escletxa). El repunte de la combatividad obrera a escala internacional (también nos hacíamos eco de una multitudinaria asamblea obrera en Milán, en la que participaron nuestros camaradas de Corriente Comunista Internacional) vuelve a sacar a la luz el problema de las formas organizativas. ¿Partidos, sindicatos, tal vez?

Las propuestas de los compañeros de Alicante y Valencia, así como las recientes experiencias de Francia con las Asambleas Generales Interprofesionales; las huelgas salvajes en Gran Bretaña, las protestas masivas en Egipto, Túnez y Argel y un sinfín más de luchas dan el tono a la pregunta: la AUTOORGANIZACIÓN DEL PROLETARIADO no pasa por sindicatos ni partidos, pasa por superar las barreras que entre hermanos proletarios internacionalistas el sistema capitalista nos pone para impedir nuestras luchas masivas. Pero esta autoorganización debe estar acompañada con una reflexión seria y consecuente de las perspectivas de la lucha de clases y los objetivos que la clase trabajadora debe fijarse en la misma. Sin contenidos comunistas, la forma autoorganizativa no puede llegar a buen puerto. Por tanto, no sólo se trata de encontrarse y debatir; se trata de encontrarse y debatir para poner sobre la mesa que socialismo o barbarie es la dicotomía en la que se mueve la humanidad. Y sólo mediante el diálogo fraterno y sincero entre hermanos se puede llegar a un estadio superior de clarificación política en base a la necesaria lección que se debe extraer de las luchas parciales, aún minoritarias, que están proliferando a escala internacional. Como diría José Antonio Díaz Valcárcel: “[…] lo que es previo es la explotación de la clase. La conciencia surge de la lucha que se lleve efectivamente a cabo”.

Es por esto que celebramos muy especialmente el grado de clarificación de los debates de los compañeros de Valencia (que conocemos a través de sus notas de balance publicadas en ESPAREVOL: http://esparevol.forumotion.net/) y, sin embargo, en el panfleto donde se anuncia la convocatoria que traemos aquí a colación sí encontramos referencias al sindicalismo desmovilizador de CCOO y UGT y ninguna a los sindicatos alternativos, que muy recientemente en el Estado español nos han dejado una “jornada de lucha” en la que la lucha fue más bien pírrica para dividir aún más a la clase trabajadora; cuando en uno de sus encuentros pusieron muy bien de relieve que el problema trasciende a las siglas, que el problema reside en la ideología sindical.

En cualquier caso, celebramos esta convocatoria de nueva reunión e instamos a todo aquel parado, jubilado, estudiante o asalariado que tenga la oportunidad de ir a que no lo dude y participe de una experiencia de encuentro y lucha que la clase trabajadora en su conjunto debe tomar como propia para lograr impulsar la batalla final hacia la emancipación proletaria internacional.

Hoja del Colectivo de Trabajadores de Valencia


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experiencias de unidadautoorganización y solidaridad

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ENCUENTRO DE EXPERIENCIAS DE LUCHA 11 Y 12 DE FEBRERO DE 2011 EN ALCIANTE

Hace poco tiempo comenzábamos un panfleto diciendo: “buscamos trabajadores (PERSONAS) reales para luchar por nuestras necesidades reales”. Seguimos en esa búsqueda porque sabemos que no estamos solos. Sabemos de un movimiento (pequeño, difuso en nuestros días) que se da y crece por todo el mundo y que se ha presentado con fuerza en otros momentos de la historia. Le podemos nombrar de muchas formas: internacionalismo proletario, autonomía obrera, o simplemente, movimiento autoorganizado de los trabajadores. En el se han resumido y se resumen lo mejor que de sí da el género humano:

·         La unidad: juntarse entre iguales para poner en común necesidades y poder darles salida. Entendiendo las necesidades ajenas como propias, sin poner fronteras ni limites artificiales: razas, naciones, sectores,…

·         Organizándonos por nosotros mismos sin necesidad de intermediarios, en verdaderas ASAMBLEAS, que plasman nuestro sentir y nuestras luchas por una vida mejor.

·         Desde la solidaridad y la cooperación, entendiendo que sin ellas no seriamos más que seres abocados a la soledad y la indefensión.

En este estado de cosas no es fácil verse en colectivo, se nos aísla para poder seguir golpeándonos más fuerte: con las crisis, el paro, los desahucios, los impagos de salarios, los “nollegamosafindemes”, los “quevaaserdemifuturoodeldemishisjos”…

Es sencillo y terrible vivirlo desde las circunstancias concretas, esas que palpamos a diario con nuestras propias manos, las del cuerpo, las de la emoción, nuestras manos pensantes también. ¿O no habéis pasado tiempo rumiando, con la cartilla bancaria abierta entre las manos, para forzar al euro a un nuevo estirón superlativo, a una nueva acrobacia de préstamo o aplazamiento de pago?; ¿no os ha pasado encerrar en puño las manos del corazón escuchando a la madre o al abuelo reconocer, estar pasando estrecheces, mientras reparten la pensión entre el parado de la familia y el hipotecado hasta las cejas?…

Y otra vez os convocamos, nos convocamos: a los trabajadores, los parados, los desahuciados, los estudiantes que saben de su nofuturo, los pensionistas otra vez recortados, los / las “amos /as” de casa que trabajan sin sueldo propio,… a los PROLETARIOS, a todos a los que este sistema no nos ofrece más salida que la angustia, la pobreza disimulada o descarada, el ansia de no saber que va a pasar, la expectativa de ser siempre espectadores de los que otros quieran hacer con nuestra propia supervivencia.

Porque a pesar de todo la VIDA sigue ahí y hay quienes luchan por ella, por la de todos; partiendo de la necesidad inmediata, uniéndose a los suyos, los que compartimos esas mismas necesidades convertidas en penurias, esforzándose por poner en pie el moviendo que pueda cambiarlo todo. Son experiencias pequeñas, esparcidas por todo el mundo, algunas casi anónimas pero son NUESTRAS experiencias y sabemos que ponerlas en común nos hará más fuertes.

 

Red de Encuentro y Solidaridad de Trabajadores (Alicante) ptssproleta@yahoo.es

Ateneo Libertario “La Escletxa”

escletxa.org

 

En el encuentro participan desde su experiencia compañeros de:

–          Comites de Barrio de la Asamblea de Barcelona. Experiencia asamblearia que fue publicitada por los medias, a través de la ocupación del antiguo banco de crédito y por los incidentes que provoco la policía durante el desalojo (el día de la pasada huelga general). No obstante esta asamblea lleva consigo un profundo trabajo de autoorganización y de lucha más allá de la espectacularización presentada por los periodistas.

–          Asamblea de Trabajadores de Toulouse. Reflejo de la lucha autoorganizada de los trabajadores en Francia en el presente más inmediato. Estas asambleas tratan de enfrentarse a los ataques a las condiciones de vida de los trabajadores, así como a la desmovilización y manipulación sindical.

–          Grupo Ruptura de Madrid. Compañeros con una larga trayectoria  participando e impulsando la lucha autoorganizada  de los trabajadores, y  fomentando el debate desde su publicación.

–          Asamblea de Trabajadores de Valencia. Espacio de encuentro, debate e intervención desde la clase obrera y para la clase obrera.

–          Red de Encuentro y Solidaridad de Trabajadores de Alicante. Iniciativa que parte de la Plataforma de Trabajadores de Servicios Socio – Sanitarios, desde la lucha más concreta y asamblearia, pero que evoluciona y se amplía desde la certeza y necesidad de que sólo la unidad y la extensión de las luchas nos dan una perspectiva de futuro.

A todos nos unen los intentos de autoorganización y unidad, el principio de la solidaridad entre iguales y la práctica asamblearia.

Esperamos y deseamos que a este encuentro se unan y participen los individuos, grupos y asambleas a los que les llegue esta convocatoria por el medio que sea.

Daos todos por invitados y necesarios.

Os esperamos.

 

Los compañeros de Corriente Comunista Internacional nos han hecho llegar a nuestro correo una interesantísima toma de posición acerca de las notas redactadas por el Colectivo Revolucionario Espartaquista Estudiantil en calidad de explicación y clarificación sobre lo acaecido el día 18 de diciembre, día en el que el Grupo de Debate (receptor ulterior del escueto comunicado que nos han hecho llegar) había determinado la convocatoria de una Asamblea General Interprofesional en Sevilla con motivo de la manifestación convocada por Comisiones Obreras y UGT ante los nuevos recortes sociales llevados adelante por el Ejecutivo Zapatero[1] (autocentrados en las últimas semanas en la reforma de las pensiones cuando el proceso general es mucho más amplio –reforma laboral, privatización de sectores públicos esenciales, recortes salariales a los funcionarios, Reforma Laboral- y no sólo en España, sino a nivel internacional y, particularmente, en todos los países europeos, sean Francia, Grecia, Alemania o Italia). Agradecemos, como no podía ser de otra manera, este enriquecedor aporte de nuestros compañeros de CCI; pues es un paso adelante hacia la necesaria clarificación sobre lo ocurrido en susodicho día y que el CREE y, en general, el Grupo de Debate de Sevilla requieren para que podamos responder consecuentemente con las lecciones extraídas. Compartimos muchas de las consideraciones hechas por los camaradas, pero disentimos en algunas otras. Trataremos de dar algunas indicaciones generales para que podamos proseguir este debate y no volver a tropezar en la misma piedra. Antes, sin embargo, hacemos un inciso: si hemos tardado tanto tiempo en dar a conocer esta reflexión se ha debido a que habíamos tratado de impulsar el necesario debate sobre la finalmente no convocada AGI (nos referiremos a ella así a partir de este momento) en el marco interino del Grupo de Debate, sobre lo que ya hemos hecho un pequeño balance en forma de notas heurísticas aquí: https://espartaquismoestudiantil.wordpress.com/acta-reuniones-grupo-debate/. Ciertamente, después de debatido el tema y tratado con nuestros compañeros, cabe decir que nos reafirmamos en algunas de las tesis empleadas en nuestro artículo “Fracaso”, destacando la falta de claridad en cuanto a los objetivos perseguidos con la convocatoria. Colegimos, sin embargo, que hablar de falta de voluntad está fuera de lugar, porque en la mayoría de compañeros muestran una disposición activa que no se ve correspondida por una clarificación teórica consecuente. Ello nos lleva a delimitar el trabajo que debemos plantear de aquí en adelante dentro del Grupo, dirigido a esta misma clarificación, que sólo podrá darse fruto del debate, la lectura y formación así como la articulación teórico-práctica.

Hablar de fracaso implica reconocer que existía la certeza de que la Asamblea General Interprofesional saldría adelante, implica reconocer que en los días previos a la misma hubo una reunión del Grupo de Debate (en mínimos, todo sea dicho) en la que quedó patente el convencimiento de que podríamos dar un impulso importante a la autoorganización del proletariado con esta convocatoria, entrando en contacto con nuestros hermanos de clase, abriendo el espacio al debate, a la deliberación, a la confrontación de posturas de manera fraternal; en definitiva, a la superación de la actual fragmentación y división del proletariado (fruto de una heterogeneidad que es en parte lógica y normal y en parte impuesta por el propio sistema capitalista para garantizar su reproducción y atomizar al enemigo de clase). Éste no era el “esfuerzo redentor”, obviamente, era sólo un pequeño paso hacia el mismo; pero requería un esfuerzo, una voluntad y una decisión que no existieron en tanto que no existió una verdadera comprensión de lo que aquella AGI implicaba. No culpamos a nadie, si acaso, a nosotros mismos por voluntaristas. La primera lección que sacamos a tenor fue esa misma: “[…] hemos de reconocer que fuimos tremendamente optimistas.”. No negamos que hemos quemado un cartucho de manera prematura, el mismo Grupo de Debate está sufriendo esas consecuencias (y con él, el propio CREE), por eso vale hablar de fracaso.

Lo anterior nos debe llevar a replantear la táctica que hasta el momento el CREE había mantenido para con el Grupo de Debate, indudablemente. Y lo hacemos porque creemos haber aprendido algo que se nos pasó por alto hasta entonces: no existe una verdadera comprensión de lo que es el Grupo de Debate. Caímos en el error de considerar que la mera formación del grupo era ya una propuesta de ley de buscar, a través del debate, la deliberación y la confrontación de opiniones, la respuesta que las minorías revolucionarias estudiantiles debemos liderar en común unión con nuestros hermanos de clase. Sin embargo, deliberaciones ulteriores con nuestros compañeros (al término de la manifestación y el regreso de cada uno a su casa en la constatación de una nueva estafa de sindicatos y partidos) nos llevaron a comprender que existían dos problemas de base:

  1. Incomprensión de la implicación del debate y la confrontación y deliberación teórica como sustrato elemental y fundamental de nuestra praxis social (entiéndase, praxis revolucionaria). Pensadas teoría y práctica conforme al esquema básico de la racionalidad burguesa, esto es, como entes abstractos e independientes entre sí, antagónicos e irreconciliables.
  2. A tenor de lo anterior, existía una incomprensión del papel del Grupo de Debate como espacio abierto y autoorganizado de minorías revolucionarias que no debaten por debatir, sino que debaten para llegar a una deliberación común que les permita intervenir de manera conjunta, unitaria, decidida y consecuente.

Existe, no obstante, algo que nosotros no habíamos tenido en consideración en las notas redactadas con motivo de la finalmente no realizada Asamblea General Interprofesional y es que el problema no reside únicamente (ni acaso principalmente) en nuestros compañeros. Dicen nuestros camaradas de CCI:

“[…] los compañeros tienen dudas, no están seguros, falta la solidaridad, tienen miedos, les preocupa el futuro; son objeto del martilleo diario de los medios, de la cultura individualista, de los “valores democráticos” del individuo, eso no se puede romper mágicamente porque se haya aprobado, existen muchas reservas, hay desconfianzas en lo político, la charca es enorme y solo el trabajo paciente será capaz de conseguir claridad y confianza; si a los compañeros jóvenes recién llegados les lanzamos una serie de reprimendas porque no han acudido a la intervención por la razón que sea, o habiendo acudido sienten temor, o cualquier otro sentimiento, no se les puede acusar de traidores (o casi), porque se sentirán culpables, la tarea es explicar, ayudarles colectivamente, sacar las lecciones sin héroes ni villanos.”

Obcecados y frustrados, no supimos comprender este elemento esencial: el orden social burgués y, en especial, su producción ideológica, son capaces de paralizar, imbuir el miedo, la indefensión, la frustración, la aceptación tácita o abierta de un stablishment al que se dice combatir. Es fundamental comprender que en la lucha existen muchos pasos atrás, muchas desviaciones, muchos caminos “alternativos”, todos construidos pacientemente por la burguesía para que terminemos cayendo en su trampa. Y todo ello no se combate simplemente queriendo poner por encima suya la “voluntad” (no pensada en abstracto, sino como voluntad revolucionaria) ni aún menos que el colectivo haya determinado sacar adelante la Asamblea. Pero es fundamentalmente en la lucha y no en la propaganda paciente donde estos callejones sin salida pueden ser realmente identificados, sondeados y, en base a una paciente clarificación política, denostados. Sabemos que los compañeros de CCI no están queriendo decir que en su escrito que deberíamos haber renunciado por principio a convocar esta Asamblea, pero hay que precisar: no se trata de poner delante la teoría de la praxis ni a la inversa, se trata de articularlas dialécticamente; aun cuando ello suponga fracasar estrepitosamente. Nosotros, al calor de las lecciones extraídas de las luchas de octubre en Francia (hablamos del CREE) y en el marco de un ascenso irrefutable de la combatividad de la clase trabajadora a escala internacional; lanzamos una propuesta que fue recogida con agrado y con decisión por nuestros compañeros.

Esto nos lleva a la pregunta lanzada por CCI y que se puede resumir como: “¿Existen condiciones en España como para lanzarse a la convocatoria de Asambleas Generales o, por el contrario, hay que trabajar en una propaganda sosegadas para que estas surjan?”. La pregunta, con todo muy coherente y no exenta de agudeza, yerra de plano. Yerra porque da a entender (pues ponemos en duda que nuestros camaradas hayan querido decir eso, pero es así como lo hemos entendido) que en España la situación es notoriamente distinta que, por ejemplo, nuestro vecino galo. Esto tiene relación directa con el segundo elemento de la pregunta: “¿Qué hacemos las minorías revolucionarias?”. La consciencia de clase opera, necesariamente, a diferentes niveles y tiempos. España no tiene la reciente tradición de luchas que en Francia (por considerar lo que sería fundamental), como no es difícil constatar; pero la lucha surge, no se hace propaganda a su favor. No se trata de decir “autoorganización”, se trata de espolear la misma. El Grupo de Debate surgió sin mediación o propuesta del CREE, pero sí a tenor de una reunión programada y convocada por nosotros. Cuando convocamos la Asamblea, muchas cosas estaban en juego, evidentemente, como lo estaban cuando personas anónimas llamaron a las AGI en Francia. El riesgo de fracasar estaba ahí, presente, siempre lo está para las minorías revolucionarias que surgen en el seno de la clase trabajadora. Y la espontaneidad de las convocatorias de las AGI reside en que estas proliferaron en base a una respuesta necesaria a los múltiples factores que constreñían y constriñen a la clase trabajadora gala, no fruto de la pura arbitrariedad. ¿Por qué no aprovechar el patente descontento que pudimos palpar entre los trabajadores llamados a la manifestación, alimentado por la desaparición de la cabecera de la marcha –CCOO y UGT- para convocar una Asamblea y dar un pasito adelante hacia el punto y final de la actual dispersión de fuerzas entre las masas obreras, tal y como en el medio estudiantil ocurrió el 9 de noviembre?

Cerraremos con esta pregunta. A continuación recogemos la toma de posición de los compañeros de Corriente Comunista Internacional, a los que agradecemos una vez más no ya esta carta, sino su voluntad de debate, su entrega y trabajo.

 

Estimados compañeros:

Nos ha llegado vuestra valoración de la jornada del día 18 en Sevilla, relativa a la convocatoria de Asamblea General Interprofesional por el Grupo de Debate y que tildáis de fracaso. De manera breve os damos nuestra opinión, no tanto sobre los hechos concretos como sobre el fondo.

1º) Habláis de fracaso de la convocatoria. A nuestro juicio esa terminología, esa vara de medir tan categórica, no sirve para comprender lo que es la lucha tanto histórica como cotidiana del proletariado contra la burguesía. ¿Acaso se esperaba su contrario, un éxito?  Y ¿Qué es un éxito y cuanto dura? Triunfos y derrotas, éxitos y fracasos, pensamos que el combate proletario no tiene días señalados en el calendario, tal como hace la burguesía con sus guerras, sus efemérides, que tienen unas fechas concretas donde empiezan y cuando acaban, en ese mundo todo es verificable desde el punto de vista empírico. La lucha proletaria no tiene días D y menos aún horas H, carece de brillo y prestigio exterior, es anónima, a veces impersonal, insegura, tiene sus peores enemigos en sus propias filas, en los que dicen ser sus amigos; los revolucionarios y las partes más avanzadas del proletariado tienen muchas veces la ingrata tarea de decirles la verdad a su clase, aunque esta no les guste. La lucha histórica del proletariado  es un proceso, que tiene unos “jalones de derrotas”, como dice Munis[2], y un permanente sacar lecciones y teorizarlas, generalizarlas para el movimiento en su conjunto, cosa nada fácil en una sociedad en que las organizaciones revolucionarias son cuerpos extraños contra los que la burguesía, en su condición de clase e ideología dominante, segrega toda una serie de anticuerpos para rechazar la concepción revolucionaria de la que es portadora el proletariado que, en aras de la brevedad, no es el momento de enumerarlos, pero que por lo menos no es difícil de intuir algunos.

Desde el punto de vista que hemos intentado exponer, la experiencia que tuvisteis el 18 puede ser un fracaso si se ven las cosas a nivel inmediato pero puede constituir la semilla de avances y pasos adelante si sacáis –sacamos- las lecciones de lo que pasó.

2º) Aunque pueda juzgarse  paradójico, los revolucionarios tienen que ser pacientes y debemos combatir el inmediatismo como un veneno ideológico, que la mayor parte de las veces conduce a la desmoralización y al abandono de la lucha. Debemos explicar muchas veces las mismas cosas y huir de los métodos de la burguesía y su extrema izquierda, de culpabilizar personalmente a este o a aquel compañero  de debilidad, falta de convicciones, etc. La tarea del proletariado, como clase histórica, es inédita: es la primera clase explotada que tiene la perspectiva real de acabar de forma revolucionaria con la división de la sociedad en clases y con el Estado, sin tener un previo poder en el seno de la sociedad que le ha tocado vivir, ni económico ni político ni ideológico, al contrario es víctima de esos tres poderes esenciales desde la cuna a la tumba. Por eso mismo hablar de éxito o fracaso nos parece desacertado. Precisamente por formar parte de los elementos más avanzados de la clase debemos ser pacientes y tenaces, y resistir a los cantos de sirena de lo inmediato, de obtener resultados inmediatos, de analizar las cosas por cómo se presentan inmediatamente. Pero paciencia no significa letargo, ir a paso de tortuga siempre,  de lo que se trata es de ver cual es en todo momento, sin engañarnos, el estado en que se encuentra la lucha de clase y la correlación de fuerzas entre las dos clases principales de la sociedad, la burguesía y el proletariado.

Una lección y una prueba de lo que decimos, que es más que un ejemplo, es lo que ocurrió en Rusia en la primavera de 1917, la caída del zarismo y la constitución del Gobierno provisional de Kerenski, expresaban un cambio en la correlación de fuerzas a favor del proletariado, sin embargo todo aquello estaba todavía políticamente alejado de la revolución, y sin embargo Lenin convenció al Partido Bolchevique de la consigna de “explicar pacientemente” el programa bolchevique, no se dedicaron, como hacen hoy los izquierdistas y el anarquismo oficial, a insultar a los obreros de torpes, incapaces o insolidarios, en definitiva a culpabilizarlos; pero cuando pocos meses después los bolcheviques, que eran la vanguardia del proletariado, percibieron  que las condiciones estaban dadas para la insurrección, el proletariado había asimilado, en muy poco tiempo, la explicación paciente de los bolcheviques, la clase obrera superó lo suficientemente el peso de la ideología dominante, mediante su conciencia de clase.

Hay que sacar lecciones de todas las derrotas, de todos los engaños, grandes o pequeños, pero con un método, estas lecciones no pueden ser, en estos momentos, obtenidas de forma inmediatista sino que deben ser pasadas por el tamiz de la discusión con la parte más avanzada de compañeros con los que podamos contactar.

Lo que a nuestro juicio habría que plantearse es lo siguiente: ¿existe dentro del proletariado en España las condiciones de conciencia y de combatividad cómo para lanzarse a la celebración inmediata de Asambleas Generales Interprofesionales –todavía minoritarias desde luego- ¿O, por el contrario, lo que es más realista y puede contribuir a que estas surjan es una propaganda paciente?

Es necesario hacerse este tipo de preguntas porque si hacemos una propuesta práctica a nuestra clase cuando todavía no han madurado en ella las condiciones para ejecutarla lo que provocamos es la desmoralización y, por así decirlo, quemamos un cartucho antes de tiempo. En cambio, si “explicamos pacientemente”, tratamos de aportar nuevos argumentos, suscitamos discusiones, estamos acelerando las condiciones, acortamos el camino, para que el planteamiento de una propuesta de acción pueda ejecutarse o incluso sean sectores de la clase los que por sí mismos la pongan en práctica.

3º) Afirmáis en vuestro texto: “Lo que no existió fue un verdadero compromiso de los presentes en la manifestación del Grupo de Debate de acatar lo que fue aprobado en su consabido momento, faltó una verdadera voluntad de lucha y trabajo en el seno del movimiento obrero, faltó arrojo y decisión; y sobraron excusas y argumentos vacuos para justificar lo que es poco menos que una traición al movimiento obrero.”

Hay que saber contra quienes tenemos que dirigir la artillería de las acusaciones, sobre todo una cosa tan seria como es la traición. El problema que tuvieron los compañeros del Grupo de Debate, es en mayor o menor medida, lo que sucede en otros lugares, no es una singularidad sevillana; los compañeros tienen dudas, no están seguros, falta la solidaridad, tienen miedos, les preocupa el futuro; son objeto del martilleo diario de los medios, de la cultura individualista, de los “valores democráticos” del individuo, eso no se puede romper mágicamente porque se haya aprobado, existen muchas reservas, hay desconfianzas en lo político, la charca es enorme y solo el trabajo paciente será capaz de conseguir claridad y confianza; si a los compañeros jóvenes recién llegados les lanzamos una serie de reprimendas porque no han acudido a la intervención por la razón que sea, o habiendo acudido sienten temor, o cualquier otro sentimiento, no se les puede acusar de traidores (o casi), porque se sentirán culpables, la tarea es explicar, ayudarles colectivamente, sacar las lecciones sin héroes ni villanos.

Ya que estamos hablando de traiciones y antes hemos tomado un ejemplo, mejor dicho una lección, de la Revolución rusa, resaltaremos que en los días más críticos, revolucionarios sin tacha como Zinoviev y Kamenev, sintieron el miedo del abismo, incluso revelaron elementos de la insurrección en el calor de la discusión y de la incertidumbre. Tras la toma del poder algunos pidieron sus cabezas, pero el “implacable” Lenin simplemente se negó en redondo, razonándolo y no imponiéndolo, sin utilizar el poder político que nominalmente tenia. No los consideró traidores, no lo eran, sino que en momentos en que la historia se pone en el disparadero, afloran debilidades incluso en revolucionarios curtidos.[3]

No queda más remedio a los elementos avanzados del proletariado, que ser paciente con los compañeros, comprensivos con sus limitaciones, pero despiadados a la hora de denunciar y combatir al enemigo abierto o embozado. Bueno compañeros de Sevilla ojala que saquéis  las máximas lecciones de estas experiencias y de otras, el proletariado no tiene tratados eruditos de cómo luchar y organizarse, tiene su experiencia de lucha como clase, su unidad y su conciencia. Seria, además de conveniente, necesario que las reflexiones que surjan la transmitáis, a los foros, esparevol, etc. para que el medio proletario pueda hacer contribuciones.

CCI-22-12-10


[1] El artículo en cuestión puede encontrarse aquí: https://espartaquismoestudiantil.wordpress.com/2010/12/19/fracaso/

[2] “Jalones de derrota promesa de victoria” titulo de un libro de G. Munis sobre la Guerra de España de 1936. La CCI edito un libro que se titula: “España 1936: Franco y la Republica masacran al proletariado” y dedico un capitulo a la crítica de este libro.

[3] En el movimiento obrero es muy importante saber qué es traición y qué no es traición y simplemente es una falta o un error. La traición puede ser consecuencia del oportunismo pero se materializa en momentos decisivos, es decir, el oportunismo prepara la traición pero esta estalla en momentos históricos de gran envergadura: por ejemplo, ante el estallido de la Primera Guerra Mundial la actitud que toman la mayoría de Partidos socialdemócratas de apoyar la Unión Nacional los precipita en la traición definitiva. Cuando en 1926 el Partido bolchevique adopta definitivamente la tesis del Socialismo en un Solo País culmina el proceso degenerativo transformándolo en traición y abandono subsiguiente del campo proletario. Por otra parte, además del oportunismo programático existe un oportunismo de comportamiento que es tan destructivo y aniquilador como el programático: el robo, la delación, la calumnia…,

 

Los compañeros de Corriente Comunista Internacional nos han llegado un interesantísimo documento creado por los militantes de Revoluzione Internazionale (la sección de CCI en Italia) en el que se recoge un somero análisis de la convocatoria de Asamblea abierta en la ciudad de Milán celebrada en los días 9 y 10 de octubre, en pleno ascenso del movimiento obrero y estudiantil (especialmente este último) en el país transalpino. Sin duda alguna, consideramos que, tal y como se expone en el documento, esta asamblea es una expresión más del camino seguido por minorías obreras y estudiantiles avanzadas para superar la actual atomización y fragmentación de nuestra clase, que el propio movimiento de la clase ayudado por las minorías revolucionarias habrá de subsanar conforme la lucha de clases evolucione y se vaya haciendo más y más poderosa. La pregunta que en todos estos encuentros se plantea es la de siempre: ¿cómo hemos de organizarnos? Planteada la cuestión, toca darle respuesta. Y el esfuerzo de encuentro, debate, confrontación teórico-política que diferentes sectores de nuestra clase van llevando adelante en estos últimos años es el eje sobre el que pivota la necesaria autoorganización del proletariado en su lucha contra el sistema capitalista. El paso dado en Italia descrito por nuestros compañeros de CCI, si bien no adolece (como ellos bien reconocen) de ciertos aspectos que habrían de pulirse -y las minorías revolucionarias debemos participar de ese proceso de aprendizaje y clarificación política- se inscribe dentro de un proceso que se está operando a escala mundial y el cual debemos seguir estimulando, potenciando y coordinando.

Tal y como corresponde a nuestra consecuente posición proletaria, el Colectivo Revolucionario Espartaquista Estudiantil difundirá esta carta en la medida en que le sea posible; especialmente, la hará llegar a los compañeros que participan del Grupo de Debate de Sevilla como forma de conocer experiencias similares a la nuestra que se están dando a nivel mundial y de las que no podemos quedar aislados, al contrario. Esperamos que esta experiencia no quede aquí, que continúe en el tiempo conforme la correlación de fuerzas se vaya decantando a favor de la clase trabajadora en su lucha contra el capital y la burguesía. Va por delante nuestro agradecimiento a Corriente Comunista Internacional por hacernos llegar el documento, y un fraternal abrazo comunista a los compañeros italianos que participaron de la asamblea.

Asamblea autónoma Milán