Archivos de la categoría ‘Correspondencia con otras minorías revolucionarias’

El mes pasado recibíamos una carta de la Fracción de la Izquierda Comunista Internacional en la que nuestros compañeros continuaban el debate mantenido por ambas organizaciones acerca de la actitud política que debemos desarrollar las minorías revolucionarias comunistas respecto a los grupos izquierdistas y, particularmente, en relación a la nueva actitud de confraternización de la Corriente Comunista Internacional con grupos reivindicados de la tradición anarquista y anarcosindicalista. Ya hicimos una presentación de la carta recibida por nuestra organización con anterioridad: https://espartaquismoestudiantil.wordpress.com/2011/02/25/nueva-correspondencia-con-fici/; por lo que ahora nos limitaremos a adjuntar a esta entrada la carta que el CREE ha elaborado en respuesta a los compañeros de la FICI con el ánimo de poder continuar en este debate, que se ha demostrado crucial para el esclarecimiento teórico-político de la clase obrera y sus minorías revolucionarias.

Agradecemos a los compañeros de la FICI su interés por continuar la correspondencia con nosotros y les pedimos disculpas por la tardanza en la consabida respuesta a la misma.

A FICI 13-03-2011

 

Ha llegado a nuestro correo una carta de la Fracción de la Izquierda Comunista Internacional por la cual ambas organizaciones pretendemos retomar los debates iniciados meses atrás (noviembre, si la memoria no nos falla) en relación a la política actual de la Corriente Comunista Internacional de confraternización con organizaciones reivindicadas del anarquismo o el anarcosindicalismo y la multiplicidad de implicaciones que en materia teórica, política, organizativa y táctica esta cuestión presenta. Recibimos con interés la carta de los compañeros de FICI porque en ella hemos descubierto un nuevo acercamiento de posturas sobre la actitud a adoptar frente a los individuos y organizaciones anarquistas o anarcosindicalistas que ya dábamos a conocer en el último número de El Estudiante Proletario (http://www.kaosenlared.net/noticia/el-estudiante-proletario-n7); considerando que éstas no deben trascender de la participación conjunta en aquellos casos en los que el proyecto pueda contribuir en efecto al esclarecimiento comunista y a la autoorganización del proletariado.

Ello no desmerece de las divergencias que pueden existir entre ambas organizaciones y de las que daremos debida cuenta cuando respondamos a la carta que nos han hecho llegar los compañeros de la FICI. Nos gustaría apuntar, no obstante, que los compañeros han malinterpretado la carta que les hicimos llegar y que, en base al error, han construido buena parte de su argumentación. En la carta, los compañeros aluden a nuestra crítica a la vaguedad con la que CCI ha venido definiendo el concepto de internacionalismo proletario, asimilándolo ambiguamente al pacificismo de muchas organizaciones anarquistas durante la II Guerra Mundial. A éste oponen los compañeros la definición histórico-dialéctica que nuestra organización daba a internacionalismo, definido aparentemente como: “Defensa de la autoorganización como único camino de la lucha ; Voluntad de trabajo en las asambleas obreras yestudiantiles como expresión de autoorganización. ; Voluntad de participación en esas asambleas y acatamiento delas decisiones en ellas tomadas, evitando caer en el rupturismo haciendo prevalecer la decisión de la asamblea porencima de las consideraciones propias ; Confianza en la clase obrera ; Trabajo en camino de una reflexión teórica quese inscriba en la continuidad del combate del proletariado contra el capitalismo”.

El Colectivo Revolucionario Espartaquista Estudiantil nunca ha dado semejante fundamentación teórica al internacionalismo, ni en correspondencia con FICI ni con ninguna otra organización. Esos puntos aludidos corresponden a los planteamientos de partida que en la reunión de nuestra organización con CCI el día 9 de noviembre en Sevilla se consideraron válidos como prerrequisito para iniciar el entablado de debates y posibles acciones conjuntas entre organizaciones del medio político proletario y otras no reivindicadas del mismo. De tal lid se lo hicimos saber a los compañeros de FICI (dos enlaces para cerciorarnos: https://espartaquismoestudiantil.wordpress.com/2010/11/24/prosecucion-de-debates-con-cci/https://espartaquismoestudiantil.wordpress.com/2010/12/18/inicio-de-debates-con-fici/) aunque parece ser que no entendieron nuestro planteamiento. Tratábamos de fijar unas nociones básicas centrales para poder delimitar en qué medida y grado se podía mantener relaciones con organizaciones no reivindicadas de la Izquierda Comunista; sujetas siempre a cambios y nuevas consideraciones que fueran producto del debate y de la propia evolución del movimiento obrero así como de las reflexiones que sobre el mismo pudiéramos hacer. Nunca quisimos dar a estas fórmulas categoría de formulación de “internacionalismo proletario”, porque muy lejos quedan de serlo. La ulterior evolución teórico-política de nuestra organización en esta materia así da testimonio (en El Estudiante Proletario nº7 se puede encontrar un buen ejemplo de lo que decimos); pues, con la continuidad de las reflexiones acerca de la historia del movimiento real de nuestra clase hemos comenzado a extraer algunas lecciones de proyección actual fundamental en relación al debate mantenido con CCI y FICI sobre el anarquismo y el anarcosindicalismo que tiene que ver con la indebida apropiación de las organizaciones anarcosindicalistas y algunos grupos anarquistas del movimiento obrero revolucionario autónomo del Estado español durante finales de los años sesenta, setenta e inicios de los ochenta; la AUTONOMÍA OBRERA, que nos arroja importantes enseñanzas sobre en qué grado el anarquismo y el anarcosindicalismo (o grupos reivindicados de esta tradición) pretenden contribuir a la autoorganización del proletariado tal y como en varias ocasiones los compañeros de CCI han estimado necesario poner de relieve. Ahondaremos con el tiempo en todas estas cuestiones mediante artículos, tomas de posición, etc. pero de momento ya señalamos: esta apropiación ha sido posible en tanto que el anarquismo y el anarcosindicalismo pretendieron jugar la baza de mantener la lucha obrera en el marco estricto de la reivindicación salarial y no llevar más allá la lucha hacia la constitución de los órganos de poder proletario: consejos obreros, inoculando en la clase trabajadora revolucionaria la ideología anarcosindical y contribuyendo con ello al aplastamiento de la revolución proletaria.

Es una cuestión interesante que deberíamos abordar y que, desde el CREE, no dejaremos de tratar cuando podamos dedicarnos a un estudio histórico de los estupefacientes acontecimientos de los años setenta para el movimiento obrero. De momento, ofrecemos a todo aquel que lo desee la carta que nos han hecho llegar los compañeros de FICI y trataremos, en la medida de lo posible, de no demorarnos mucho con nuestra respuesta.

Carta de FICI. 24-02-2011

Semanas atrás anunciábamos la convocatoria de unas jornadas de encuentro y debate celebradas en Alicante y organizadas principalmente por la Red de Solidaridad y Encuentro de Trabajadores (ptssproleta@yahoo.org) en el Ateneo Libertario L’Escletxa (https://espartaquismoestudiantil.wordpress.com/2011/01/24/en-camino-a-la-autoorganizacion-del-proletariado-una-cita-fundamental-en-alicante/). Hoy hemos tenido la oportunidad de recibir de manos de nuestros compañeros del Colectivo de Trabajadores de Valencia, presente en susodicho encuentro, unas notas a modo de resumen fundamental del acto que consideramos vital publicar como forma de contribuir a la reflexión teórico-política que actualmente el proletariado necesita impulsar con sus propias luchas y sus propias consideraciones relativa al momento actual de la lucha de clases, el ataque despiadado a nuestras ya de por sí lamentables condiciones de vida y la perspectiva de que el ataque se recrudecerá a todos los niveles: político, económico, ideológico.

Con las someras notas que los compañeros nos han hecho llegar comprobamos el clima de fraternización y compañerismo que ha existido a lo largo de toda esta genial experiencia. Diferentes polos de lucha, regidos por un mismo principio de autoorganización, se han dado cita para entrar en contacto, conocerse, aprender de las experiencias del otro, debatir, polemizar, trabajar conjuntamente, impulsar futuras luchas, etc. En definitiva, se está superando la actual atomización de la fuerza obrera, rompiendo con la división y la fraccionalización de nuestro combate contra el sistema capitalista. Saludamos, como no podía ser de otra manera, el desarrollo del encuentro y lamentamos enormemente no haber podido estar allí junto con nuestros compañeros proletarios; pero nos sentimos profundamente satisfechos al conocer el nivel teórico del debate planteado aún cuando sabemos que la consciencia obrera templada en la lucha no se desarrolla fácilmente pues estamos bien expuestos a la ideología burguesa, que no es fácil dar a conocer públicamente tus posiciones y comprometerte a ser consecuente con ellas porque la burguesía nos enseña a callar y a mantener distancia respecto de las opiniones personales, siempre consideradas en el ámbito estricto de lo privado. Porque el camino que tiene que recorrer nuestra clase no es para nada sencillo y muchas son las piedras y los caminos andados en falso que sólo a través de la permanente autocrítica podemos lograr desandar y esquivar, y encuentros como éste son expresión de la necesidad de enfrentar a la burguesía con las únicas armas de las que dispone el proletariado: su solidaridad y consciencia de clase.

A la espera de nuevas tomas de posición sobre el encuentro que nos hagan llegar los diversos compañeros que han participado en el encuentro (y que no dudaremos en publicar), tendremos que aplazar nuestros particulares aportes al debate (por otro lado, recogidos en mil y una toma de posición en nuestra prensa y este mismo blog) hasta tener una visión más completa de las intervenciones desarrolladas y las respuestas suscitadas. De momento, ponemos a disposición de todo aquel que lo desee las notas tomadas por dos compañeros del Colectivo de Trabajadores de Valencia (entre.nosotros.si@hotmail.com), a los que volvemos a agradecer que nos acercaran sus informaciones.

Notas encuentro en Alicante

Ayer, millones de personas salieron a las calles de todo Egipto desafiando por enésima vez el toque de queda del régimen Mubarak. En un discurso televisado con posterioridad, el dictador cede ante las presiones recibidas y anuncia que no se presentará a las próximas elecciones. Días atrás, Ben Alí tuvo que abandonar el poder ante la sublevación obrera que azotó Túnez y que se ha convertido en una onda de largo alcance que está llegando y filtrándose en lo más recóndito de Oriente Medio y África. En Marruecos, ha saltado la noticia de una convocatoria movida a través de redes sociales para salir el 27 de febrero a protestar en favor de los derechos democráticos de la ciudadanía, de los derechos humanos y exigir la voluntad efectiva de la monarquía de garantizar la libre participación democrática. Democracia Ahora y Movimiento por la Libertad son las organizaciones que lideran susodicha protesta, y que se vienen a sumar a los Hermanos Musulmanes en Egipto, a la Asociación Nacional para el Seguimiento de las Demandas del Pueblo, de, Nobel de la Paz El Baradei; a los islamistas tunecinos y las fuerzas de oposición democrática que en aquel país pretenden implantar un gobierno de transición con el que ilusionar a las masas trabajadoras de que sus vidas, su miseria, la falta de alimentos, los elevados precios de los productos básicos, las altísimas tasas de paro (más del 50% de la población obrera en Túnez, aproximadamente) tendrán su fin cuando un nuevo gobierno de unidad nacional llegue al poder y aplaste las revueltas intercalando “palo y zanahoria”; y, en fin, a toda suerte de grupos y grupúsculos de la burguesía que pretenden hacerse con el control de las algaradas y magníficas protestas que los trabajadores están llevando adelante y que se están extendiendo por Oriente medio y el norte de África. La burguesía puede adoptar todas las formas que considere posibles en cada momento para suprimir física y moralmente al enemigo de clase. En el caso del frente clasista obrero, sólo la autoorganización y la extensión de las luchas en base a la indómita solidaridad de clase es el arma con el que enfrentar los ataques de la burguesía de todo tipo y color.

Estamos viviendo acontecimientos que a muchos aparecen inexplicables y que no entraban en ningún cálculo. Pero sí, la clase trabajadora ha vuelto (siempre vuelve) a colocarse en el centro, como el único sujeto revolucionario. Reclama lo que le corresponde. Sin embargo, su esfuerzo es limitado porque las luchas aún son parciales. Así pues, el proletariado egipcio, tunecino y argelino es ahora mismo carne de cañón de ciertos grupos y fracciones de la burguesía que tienden una mano mientras que con la otra esconden la daga con la que asestarán, en su momento idóneo, la puñalada. Por esto mismo, todas las muestras de solidaridad con nuestros hermanos obreros son bien recibidas y necesarias; porque hoy es allí y mañana es aquí. Cuando el proletariado iraquí trató de luchar contra la pantomima de las primeras deflagraciones de la Guerra del Golfo aplicando el derrotismo revolucionario allá a principios de los noventa, fueron débiles los ecos de su conflicto y pírricas las respuestas que la clase trabajadora dio. Pero aquel momento de receso en la lucha proletaria no es el actual. Estamos asistiendo a un relanzamiento de la conflictividad obrera a escala internacional del que los proletarios del medio oriente son partícipes. Por esto los grupos comunistas debemos estimular en la medida de lo posible las muestras de solidaridad con las luchas que se desarrollan a escala internacional; y es por esto que hoy el CREE siente una profunda alegría al poder hacer llegar la toma de posición de nuestros compañeros del Grupo de Esclarecimiento Comunista sobre los acontecimientos que suceden allí, “tan lejos y tan cerca”. Saludamos su toma de posición e invitamos a todo aquel que la comparta a difundirla en la medida de sus posibilidades. De igual manera, nos congratula conocer que los camaradas han abierto un espacio en la red para darse a conocer y publicar sus contenidos: http://esclarecimientocomunista.blogspot.com/

EL MISMO CORAZÓN, LA MISMA NECESIDAD DE VIVIR…

¡CAMBIAREMOS EL MUNDO DE BASE!

 

Los trabajadores del mundo entero son los únicos que pueden acabar con la explotación y opresión social capitalista y absolvernos de la miseria en la que se descompone toda la humanidad. Esto, no es una creación ideológica nuestra, ni una invención profética comunista, sino una realidad histórica, que se rebela contra toda ideología burguesa y se manifiesta con las masivas y combativas luchas proletarias a lo largo y ancho del globo.

El proletariado demuestra una vez más su condición de clase revolucionaria, todo el mundo vibra sorprendido con los últimos acontecimientos en Egipto y los países aledaños. Los burgueses lloran, se reúnen, conspiran, llaman a sus economistas, a sus asesores y profetas, no saben qué hacer con las revueltas y levantamientos de los explotados. Miles y miles de hermanos nuestros se levantan, rompen las cadenas que los sujetan a la maquinaria burguesa y toman su vida en sus manos. No les queda otro camino tampoco, se miran y ven el mismo dolor en sus vidas, la misma lastima por el futuro por sus hijos, la indignación por la injusticia, y lo más importante: ven que solamente ellos pueden cambiar su infame existencia. Las huelgas, las protestas callejeras, la toma de locales, las barricadas, los debates espontáneos, la organización autónoma barrial, los saqueos colectivos, son las estrofas de la poesía llamada revuelta social.

Nunca han tenido nada, nosotros, los que escribimos esto, lo sabemos muy bien, nuestros hermanos han desafiado el toque de queda, los tanques, las tanquetas, las bombas lacrimógenas, los rifles, las balas, a los policías y militares. ¿Miedo a la muerte? Todos los días nos levantamos y existimos para trabajar, enriquecer a otro, hacer lo que nos ordenan y ser echados a la calle cuando nos “gastamos”; el único miedo que podemos tener es al de pasar por este mundo y no saber lo que es vivir de verdad. Este es el motor de la lucha y es también la muestra de que la clase trabajadora despierta, de que las balas no pueden matar la esperanza de un mundo nuevo, y que sólo nosotros podemos emancipar a la humanidad de la esclavitud asalariada.

Los barrios en El Cairo, Suez y Alejandría existen para luchar, el puño levantado es la constante en dichos lugares. Estamos tan distantes de esos barrios geográficamente, pero tan cerca estamos en los intereses que ahí se defienden. Nosotros, un sector de los trabajadores en Perú, somos también parte de esa gran masa desposeída, que vive y siente la misma explotación, la misma miseria, la misma podredumbre de un sistema que se alimenta de nuestra vida, de nuestros hijos, de su inocencia, de nuestras padres, de su cansancio, de nuestros hermanos, de su juventud, de nuestras risas, alegrías y sueños. Pero también somos parte de la esperanza, de un poder que surge, de un puño que se levanta y golpea, aun a tientas, pero cada vez más cerca del objetivo, Francia, Gran Bretaña, Italia, Grecia, Túnez, Argelia, China, Bangladesh y ahora Egipto, son parte de un gigante que comienza a despertarse, de un gigante que comienza a recordar sus antiguas batallas contra el demonio antropófago llamado Capitalismo, y ve un futuro prometedor.

La clase explotadora, los dueños de todo, los dueños del mundo y los que se han apoderado de nuestra vida, nos quieren hacer pensar que las luchas que estamos desarrollando es por alcanzar la democracia, es por expulsar a algún político corrupto, es por buscar más “libertad” dentro del capitalismo. Nos quieren hacer creer que luchamos sólo por reformar la explotación y la miseria, que luchamos no por acabar con este mundo burgués, por la raíz de nuestros problemas, sino para acomodarlo “un poco mejor”. No les vamos a permitir estos engaños, nosotros desde aquí, denunciamos a estos ideólogos burgueses que vestidos de “nuestros defensores”, estos izquierdistas, nacionalistas, socialdemócratas, nos quieren desviar de nuestra lucha porque quieren dirigirnos, quieren que demos nuestra vida para llevarlos a ellos al poder y seguir continuando con la servidumbre y esclavitud. Sólo los trabajadores, organizados autónomamente, podemos crear un nuevo poder para decidir qué hacer con nuestras vidas y con el mundo que sólo lo movemos o paramos nosotros.

Mientras escribimos esta especie de pronunciamiento, en Egipto se reúnen millones de nuestros hermanos, sin miedo y con el corazón al descubierto, la humanidad toma un respiro, su existencia sólo depende de nuestras futuras luchas. En realidad no sabemos cómo terminará este proceso combativo, esta etapa de la lucha histórica de los explotados contra los explotadores, no sabemos aún si el peso de las ideologías religiosas e izquierdistas habrá calado en nuestros hermanos. Pero lo que sí sabemos es que esto no acabará con una reforma, no acabará con la salida de algún presidente. Cada generación proletaria se nutre de las luchas, toma confianza en sí misma, en el conjunto de lecciones que la clase nos ha dejado. La solidaridad ha estado presente y estará presente en este proceso,  sólo unidos somos fuertes. Termine como termine esta batalla, será un gran avance para nosotros en esta guerra contra el capital.

Nuestra victoria final se acerca cada día, ya no está tan lejana como lo pensábamos, aunque quede un largo camino por recorrer. El ejemplo de Egipto al igual que Grecia y Túnez alimenta el espíritu revolucionario y señala el camino que debemos seguir; son los chispazos de la gran explosión que será la revolución.

Desde aquí sentimos el ambiente de lucha proletaria en el Cairo, Suez, Alejandría, desde Perú sentimos esa emoción indescriptible de sabernos vivos, de saber que nada fue en vano, que la historia nos respalda, y que el futuro espera ser construido por la humanidad libre de la esclavitud asalariada, libre de las clases sociales, libres de la explotación.

Aunque todavía el camino no sea claro, y nuestros golpes no estén destinados al objetivo concreto, cuanta alegría sentimos al saber que nos liberamos de las viejas ataduras,  que  la clase empieza a reconocer a su verdadero enemigo y como debe ser la forma de enfrentarlo. Las armas de la clase han sido desempolvadas masivamente: El Debate, Las Asambleas, La Huelga, La Reflexión, La Solidaridad, La Confianza en el Futuro, etc.

Terminamos dándoles las gracias de todo corazón a los hermanos trabajadores que están luchando, somos parte suya, nos han llenado de felicidad, han llenado de sangre revolucionaria nuestras venas. Seremos, junto a ustedes, parte de la revolución mundial del mañana

Alerta Proletarios, un nuevo mundo nos espera.

¡Proletarios de todos los países, unámonos!

Grupo de Esclarecimiento Comunista – G.E.C.

Martes, 01 de febrero de 2011

 

Los compañeros de Corriente Comunista Internacional nos han hecho llegar a nuestro correo una interesantísima toma de posición acerca de las notas redactadas por el Colectivo Revolucionario Espartaquista Estudiantil en calidad de explicación y clarificación sobre lo acaecido el día 18 de diciembre, día en el que el Grupo de Debate (receptor ulterior del escueto comunicado que nos han hecho llegar) había determinado la convocatoria de una Asamblea General Interprofesional en Sevilla con motivo de la manifestación convocada por Comisiones Obreras y UGT ante los nuevos recortes sociales llevados adelante por el Ejecutivo Zapatero[1] (autocentrados en las últimas semanas en la reforma de las pensiones cuando el proceso general es mucho más amplio –reforma laboral, privatización de sectores públicos esenciales, recortes salariales a los funcionarios, Reforma Laboral- y no sólo en España, sino a nivel internacional y, particularmente, en todos los países europeos, sean Francia, Grecia, Alemania o Italia). Agradecemos, como no podía ser de otra manera, este enriquecedor aporte de nuestros compañeros de CCI; pues es un paso adelante hacia la necesaria clarificación sobre lo ocurrido en susodicho día y que el CREE y, en general, el Grupo de Debate de Sevilla requieren para que podamos responder consecuentemente con las lecciones extraídas. Compartimos muchas de las consideraciones hechas por los camaradas, pero disentimos en algunas otras. Trataremos de dar algunas indicaciones generales para que podamos proseguir este debate y no volver a tropezar en la misma piedra. Antes, sin embargo, hacemos un inciso: si hemos tardado tanto tiempo en dar a conocer esta reflexión se ha debido a que habíamos tratado de impulsar el necesario debate sobre la finalmente no convocada AGI (nos referiremos a ella así a partir de este momento) en el marco interino del Grupo de Debate, sobre lo que ya hemos hecho un pequeño balance en forma de notas heurísticas aquí: https://espartaquismoestudiantil.wordpress.com/acta-reuniones-grupo-debate/. Ciertamente, después de debatido el tema y tratado con nuestros compañeros, cabe decir que nos reafirmamos en algunas de las tesis empleadas en nuestro artículo “Fracaso”, destacando la falta de claridad en cuanto a los objetivos perseguidos con la convocatoria. Colegimos, sin embargo, que hablar de falta de voluntad está fuera de lugar, porque en la mayoría de compañeros muestran una disposición activa que no se ve correspondida por una clarificación teórica consecuente. Ello nos lleva a delimitar el trabajo que debemos plantear de aquí en adelante dentro del Grupo, dirigido a esta misma clarificación, que sólo podrá darse fruto del debate, la lectura y formación así como la articulación teórico-práctica.

Hablar de fracaso implica reconocer que existía la certeza de que la Asamblea General Interprofesional saldría adelante, implica reconocer que en los días previos a la misma hubo una reunión del Grupo de Debate (en mínimos, todo sea dicho) en la que quedó patente el convencimiento de que podríamos dar un impulso importante a la autoorganización del proletariado con esta convocatoria, entrando en contacto con nuestros hermanos de clase, abriendo el espacio al debate, a la deliberación, a la confrontación de posturas de manera fraternal; en definitiva, a la superación de la actual fragmentación y división del proletariado (fruto de una heterogeneidad que es en parte lógica y normal y en parte impuesta por el propio sistema capitalista para garantizar su reproducción y atomizar al enemigo de clase). Éste no era el “esfuerzo redentor”, obviamente, era sólo un pequeño paso hacia el mismo; pero requería un esfuerzo, una voluntad y una decisión que no existieron en tanto que no existió una verdadera comprensión de lo que aquella AGI implicaba. No culpamos a nadie, si acaso, a nosotros mismos por voluntaristas. La primera lección que sacamos a tenor fue esa misma: “[…] hemos de reconocer que fuimos tremendamente optimistas.”. No negamos que hemos quemado un cartucho de manera prematura, el mismo Grupo de Debate está sufriendo esas consecuencias (y con él, el propio CREE), por eso vale hablar de fracaso.

Lo anterior nos debe llevar a replantear la táctica que hasta el momento el CREE había mantenido para con el Grupo de Debate, indudablemente. Y lo hacemos porque creemos haber aprendido algo que se nos pasó por alto hasta entonces: no existe una verdadera comprensión de lo que es el Grupo de Debate. Caímos en el error de considerar que la mera formación del grupo era ya una propuesta de ley de buscar, a través del debate, la deliberación y la confrontación de opiniones, la respuesta que las minorías revolucionarias estudiantiles debemos liderar en común unión con nuestros hermanos de clase. Sin embargo, deliberaciones ulteriores con nuestros compañeros (al término de la manifestación y el regreso de cada uno a su casa en la constatación de una nueva estafa de sindicatos y partidos) nos llevaron a comprender que existían dos problemas de base:

  1. Incomprensión de la implicación del debate y la confrontación y deliberación teórica como sustrato elemental y fundamental de nuestra praxis social (entiéndase, praxis revolucionaria). Pensadas teoría y práctica conforme al esquema básico de la racionalidad burguesa, esto es, como entes abstractos e independientes entre sí, antagónicos e irreconciliables.
  2. A tenor de lo anterior, existía una incomprensión del papel del Grupo de Debate como espacio abierto y autoorganizado de minorías revolucionarias que no debaten por debatir, sino que debaten para llegar a una deliberación común que les permita intervenir de manera conjunta, unitaria, decidida y consecuente.

Existe, no obstante, algo que nosotros no habíamos tenido en consideración en las notas redactadas con motivo de la finalmente no realizada Asamblea General Interprofesional y es que el problema no reside únicamente (ni acaso principalmente) en nuestros compañeros. Dicen nuestros camaradas de CCI:

“[…] los compañeros tienen dudas, no están seguros, falta la solidaridad, tienen miedos, les preocupa el futuro; son objeto del martilleo diario de los medios, de la cultura individualista, de los “valores democráticos” del individuo, eso no se puede romper mágicamente porque se haya aprobado, existen muchas reservas, hay desconfianzas en lo político, la charca es enorme y solo el trabajo paciente será capaz de conseguir claridad y confianza; si a los compañeros jóvenes recién llegados les lanzamos una serie de reprimendas porque no han acudido a la intervención por la razón que sea, o habiendo acudido sienten temor, o cualquier otro sentimiento, no se les puede acusar de traidores (o casi), porque se sentirán culpables, la tarea es explicar, ayudarles colectivamente, sacar las lecciones sin héroes ni villanos.”

Obcecados y frustrados, no supimos comprender este elemento esencial: el orden social burgués y, en especial, su producción ideológica, son capaces de paralizar, imbuir el miedo, la indefensión, la frustración, la aceptación tácita o abierta de un stablishment al que se dice combatir. Es fundamental comprender que en la lucha existen muchos pasos atrás, muchas desviaciones, muchos caminos “alternativos”, todos construidos pacientemente por la burguesía para que terminemos cayendo en su trampa. Y todo ello no se combate simplemente queriendo poner por encima suya la “voluntad” (no pensada en abstracto, sino como voluntad revolucionaria) ni aún menos que el colectivo haya determinado sacar adelante la Asamblea. Pero es fundamentalmente en la lucha y no en la propaganda paciente donde estos callejones sin salida pueden ser realmente identificados, sondeados y, en base a una paciente clarificación política, denostados. Sabemos que los compañeros de CCI no están queriendo decir que en su escrito que deberíamos haber renunciado por principio a convocar esta Asamblea, pero hay que precisar: no se trata de poner delante la teoría de la praxis ni a la inversa, se trata de articularlas dialécticamente; aun cuando ello suponga fracasar estrepitosamente. Nosotros, al calor de las lecciones extraídas de las luchas de octubre en Francia (hablamos del CREE) y en el marco de un ascenso irrefutable de la combatividad de la clase trabajadora a escala internacional; lanzamos una propuesta que fue recogida con agrado y con decisión por nuestros compañeros.

Esto nos lleva a la pregunta lanzada por CCI y que se puede resumir como: “¿Existen condiciones en España como para lanzarse a la convocatoria de Asambleas Generales o, por el contrario, hay que trabajar en una propaganda sosegadas para que estas surjan?”. La pregunta, con todo muy coherente y no exenta de agudeza, yerra de plano. Yerra porque da a entender (pues ponemos en duda que nuestros camaradas hayan querido decir eso, pero es así como lo hemos entendido) que en España la situación es notoriamente distinta que, por ejemplo, nuestro vecino galo. Esto tiene relación directa con el segundo elemento de la pregunta: “¿Qué hacemos las minorías revolucionarias?”. La consciencia de clase opera, necesariamente, a diferentes niveles y tiempos. España no tiene la reciente tradición de luchas que en Francia (por considerar lo que sería fundamental), como no es difícil constatar; pero la lucha surge, no se hace propaganda a su favor. No se trata de decir “autoorganización”, se trata de espolear la misma. El Grupo de Debate surgió sin mediación o propuesta del CREE, pero sí a tenor de una reunión programada y convocada por nosotros. Cuando convocamos la Asamblea, muchas cosas estaban en juego, evidentemente, como lo estaban cuando personas anónimas llamaron a las AGI en Francia. El riesgo de fracasar estaba ahí, presente, siempre lo está para las minorías revolucionarias que surgen en el seno de la clase trabajadora. Y la espontaneidad de las convocatorias de las AGI reside en que estas proliferaron en base a una respuesta necesaria a los múltiples factores que constreñían y constriñen a la clase trabajadora gala, no fruto de la pura arbitrariedad. ¿Por qué no aprovechar el patente descontento que pudimos palpar entre los trabajadores llamados a la manifestación, alimentado por la desaparición de la cabecera de la marcha –CCOO y UGT- para convocar una Asamblea y dar un pasito adelante hacia el punto y final de la actual dispersión de fuerzas entre las masas obreras, tal y como en el medio estudiantil ocurrió el 9 de noviembre?

Cerraremos con esta pregunta. A continuación recogemos la toma de posición de los compañeros de Corriente Comunista Internacional, a los que agradecemos una vez más no ya esta carta, sino su voluntad de debate, su entrega y trabajo.

 

Estimados compañeros:

Nos ha llegado vuestra valoración de la jornada del día 18 en Sevilla, relativa a la convocatoria de Asamblea General Interprofesional por el Grupo de Debate y que tildáis de fracaso. De manera breve os damos nuestra opinión, no tanto sobre los hechos concretos como sobre el fondo.

1º) Habláis de fracaso de la convocatoria. A nuestro juicio esa terminología, esa vara de medir tan categórica, no sirve para comprender lo que es la lucha tanto histórica como cotidiana del proletariado contra la burguesía. ¿Acaso se esperaba su contrario, un éxito?  Y ¿Qué es un éxito y cuanto dura? Triunfos y derrotas, éxitos y fracasos, pensamos que el combate proletario no tiene días señalados en el calendario, tal como hace la burguesía con sus guerras, sus efemérides, que tienen unas fechas concretas donde empiezan y cuando acaban, en ese mundo todo es verificable desde el punto de vista empírico. La lucha proletaria no tiene días D y menos aún horas H, carece de brillo y prestigio exterior, es anónima, a veces impersonal, insegura, tiene sus peores enemigos en sus propias filas, en los que dicen ser sus amigos; los revolucionarios y las partes más avanzadas del proletariado tienen muchas veces la ingrata tarea de decirles la verdad a su clase, aunque esta no les guste. La lucha histórica del proletariado  es un proceso, que tiene unos “jalones de derrotas”, como dice Munis[2], y un permanente sacar lecciones y teorizarlas, generalizarlas para el movimiento en su conjunto, cosa nada fácil en una sociedad en que las organizaciones revolucionarias son cuerpos extraños contra los que la burguesía, en su condición de clase e ideología dominante, segrega toda una serie de anticuerpos para rechazar la concepción revolucionaria de la que es portadora el proletariado que, en aras de la brevedad, no es el momento de enumerarlos, pero que por lo menos no es difícil de intuir algunos.

Desde el punto de vista que hemos intentado exponer, la experiencia que tuvisteis el 18 puede ser un fracaso si se ven las cosas a nivel inmediato pero puede constituir la semilla de avances y pasos adelante si sacáis –sacamos- las lecciones de lo que pasó.

2º) Aunque pueda juzgarse  paradójico, los revolucionarios tienen que ser pacientes y debemos combatir el inmediatismo como un veneno ideológico, que la mayor parte de las veces conduce a la desmoralización y al abandono de la lucha. Debemos explicar muchas veces las mismas cosas y huir de los métodos de la burguesía y su extrema izquierda, de culpabilizar personalmente a este o a aquel compañero  de debilidad, falta de convicciones, etc. La tarea del proletariado, como clase histórica, es inédita: es la primera clase explotada que tiene la perspectiva real de acabar de forma revolucionaria con la división de la sociedad en clases y con el Estado, sin tener un previo poder en el seno de la sociedad que le ha tocado vivir, ni económico ni político ni ideológico, al contrario es víctima de esos tres poderes esenciales desde la cuna a la tumba. Por eso mismo hablar de éxito o fracaso nos parece desacertado. Precisamente por formar parte de los elementos más avanzados de la clase debemos ser pacientes y tenaces, y resistir a los cantos de sirena de lo inmediato, de obtener resultados inmediatos, de analizar las cosas por cómo se presentan inmediatamente. Pero paciencia no significa letargo, ir a paso de tortuga siempre,  de lo que se trata es de ver cual es en todo momento, sin engañarnos, el estado en que se encuentra la lucha de clase y la correlación de fuerzas entre las dos clases principales de la sociedad, la burguesía y el proletariado.

Una lección y una prueba de lo que decimos, que es más que un ejemplo, es lo que ocurrió en Rusia en la primavera de 1917, la caída del zarismo y la constitución del Gobierno provisional de Kerenski, expresaban un cambio en la correlación de fuerzas a favor del proletariado, sin embargo todo aquello estaba todavía políticamente alejado de la revolución, y sin embargo Lenin convenció al Partido Bolchevique de la consigna de “explicar pacientemente” el programa bolchevique, no se dedicaron, como hacen hoy los izquierdistas y el anarquismo oficial, a insultar a los obreros de torpes, incapaces o insolidarios, en definitiva a culpabilizarlos; pero cuando pocos meses después los bolcheviques, que eran la vanguardia del proletariado, percibieron  que las condiciones estaban dadas para la insurrección, el proletariado había asimilado, en muy poco tiempo, la explicación paciente de los bolcheviques, la clase obrera superó lo suficientemente el peso de la ideología dominante, mediante su conciencia de clase.

Hay que sacar lecciones de todas las derrotas, de todos los engaños, grandes o pequeños, pero con un método, estas lecciones no pueden ser, en estos momentos, obtenidas de forma inmediatista sino que deben ser pasadas por el tamiz de la discusión con la parte más avanzada de compañeros con los que podamos contactar.

Lo que a nuestro juicio habría que plantearse es lo siguiente: ¿existe dentro del proletariado en España las condiciones de conciencia y de combatividad cómo para lanzarse a la celebración inmediata de Asambleas Generales Interprofesionales –todavía minoritarias desde luego- ¿O, por el contrario, lo que es más realista y puede contribuir a que estas surjan es una propaganda paciente?

Es necesario hacerse este tipo de preguntas porque si hacemos una propuesta práctica a nuestra clase cuando todavía no han madurado en ella las condiciones para ejecutarla lo que provocamos es la desmoralización y, por así decirlo, quemamos un cartucho antes de tiempo. En cambio, si “explicamos pacientemente”, tratamos de aportar nuevos argumentos, suscitamos discusiones, estamos acelerando las condiciones, acortamos el camino, para que el planteamiento de una propuesta de acción pueda ejecutarse o incluso sean sectores de la clase los que por sí mismos la pongan en práctica.

3º) Afirmáis en vuestro texto: “Lo que no existió fue un verdadero compromiso de los presentes en la manifestación del Grupo de Debate de acatar lo que fue aprobado en su consabido momento, faltó una verdadera voluntad de lucha y trabajo en el seno del movimiento obrero, faltó arrojo y decisión; y sobraron excusas y argumentos vacuos para justificar lo que es poco menos que una traición al movimiento obrero.”

Hay que saber contra quienes tenemos que dirigir la artillería de las acusaciones, sobre todo una cosa tan seria como es la traición. El problema que tuvieron los compañeros del Grupo de Debate, es en mayor o menor medida, lo que sucede en otros lugares, no es una singularidad sevillana; los compañeros tienen dudas, no están seguros, falta la solidaridad, tienen miedos, les preocupa el futuro; son objeto del martilleo diario de los medios, de la cultura individualista, de los “valores democráticos” del individuo, eso no se puede romper mágicamente porque se haya aprobado, existen muchas reservas, hay desconfianzas en lo político, la charca es enorme y solo el trabajo paciente será capaz de conseguir claridad y confianza; si a los compañeros jóvenes recién llegados les lanzamos una serie de reprimendas porque no han acudido a la intervención por la razón que sea, o habiendo acudido sienten temor, o cualquier otro sentimiento, no se les puede acusar de traidores (o casi), porque se sentirán culpables, la tarea es explicar, ayudarles colectivamente, sacar las lecciones sin héroes ni villanos.

Ya que estamos hablando de traiciones y antes hemos tomado un ejemplo, mejor dicho una lección, de la Revolución rusa, resaltaremos que en los días más críticos, revolucionarios sin tacha como Zinoviev y Kamenev, sintieron el miedo del abismo, incluso revelaron elementos de la insurrección en el calor de la discusión y de la incertidumbre. Tras la toma del poder algunos pidieron sus cabezas, pero el “implacable” Lenin simplemente se negó en redondo, razonándolo y no imponiéndolo, sin utilizar el poder político que nominalmente tenia. No los consideró traidores, no lo eran, sino que en momentos en que la historia se pone en el disparadero, afloran debilidades incluso en revolucionarios curtidos.[3]

No queda más remedio a los elementos avanzados del proletariado, que ser paciente con los compañeros, comprensivos con sus limitaciones, pero despiadados a la hora de denunciar y combatir al enemigo abierto o embozado. Bueno compañeros de Sevilla ojala que saquéis  las máximas lecciones de estas experiencias y de otras, el proletariado no tiene tratados eruditos de cómo luchar y organizarse, tiene su experiencia de lucha como clase, su unidad y su conciencia. Seria, además de conveniente, necesario que las reflexiones que surjan la transmitáis, a los foros, esparevol, etc. para que el medio proletario pueda hacer contribuciones.

CCI-22-12-10


[1] El artículo en cuestión puede encontrarse aquí: https://espartaquismoestudiantil.wordpress.com/2010/12/19/fracaso/

[2] “Jalones de derrota promesa de victoria” titulo de un libro de G. Munis sobre la Guerra de España de 1936. La CCI edito un libro que se titula: “España 1936: Franco y la Republica masacran al proletariado” y dedico un capitulo a la crítica de este libro.

[3] En el movimiento obrero es muy importante saber qué es traición y qué no es traición y simplemente es una falta o un error. La traición puede ser consecuencia del oportunismo pero se materializa en momentos decisivos, es decir, el oportunismo prepara la traición pero esta estalla en momentos históricos de gran envergadura: por ejemplo, ante el estallido de la Primera Guerra Mundial la actitud que toman la mayoría de Partidos socialdemócratas de apoyar la Unión Nacional los precipita en la traición definitiva. Cuando en 1926 el Partido bolchevique adopta definitivamente la tesis del Socialismo en un Solo País culmina el proceso degenerativo transformándolo en traición y abandono subsiguiente del campo proletario. Por otra parte, además del oportunismo programático existe un oportunismo de comportamiento que es tan destructivo y aniquilador como el programático: el robo, la delación, la calumnia…,

 

Los compañeros de Corriente Comunista Internacional nos han llegado un interesantísimo documento creado por los militantes de Revoluzione Internazionale (la sección de CCI en Italia) en el que se recoge un somero análisis de la convocatoria de Asamblea abierta en la ciudad de Milán celebrada en los días 9 y 10 de octubre, en pleno ascenso del movimiento obrero y estudiantil (especialmente este último) en el país transalpino. Sin duda alguna, consideramos que, tal y como se expone en el documento, esta asamblea es una expresión más del camino seguido por minorías obreras y estudiantiles avanzadas para superar la actual atomización y fragmentación de nuestra clase, que el propio movimiento de la clase ayudado por las minorías revolucionarias habrá de subsanar conforme la lucha de clases evolucione y se vaya haciendo más y más poderosa. La pregunta que en todos estos encuentros se plantea es la de siempre: ¿cómo hemos de organizarnos? Planteada la cuestión, toca darle respuesta. Y el esfuerzo de encuentro, debate, confrontación teórico-política que diferentes sectores de nuestra clase van llevando adelante en estos últimos años es el eje sobre el que pivota la necesaria autoorganización del proletariado en su lucha contra el sistema capitalista. El paso dado en Italia descrito por nuestros compañeros de CCI, si bien no adolece (como ellos bien reconocen) de ciertos aspectos que habrían de pulirse -y las minorías revolucionarias debemos participar de ese proceso de aprendizaje y clarificación política- se inscribe dentro de un proceso que se está operando a escala mundial y el cual debemos seguir estimulando, potenciando y coordinando.

Tal y como corresponde a nuestra consecuente posición proletaria, el Colectivo Revolucionario Espartaquista Estudiantil difundirá esta carta en la medida en que le sea posible; especialmente, la hará llegar a los compañeros que participan del Grupo de Debate de Sevilla como forma de conocer experiencias similares a la nuestra que se están dando a nivel mundial y de las que no podemos quedar aislados, al contrario. Esperamos que esta experiencia no quede aquí, que continúe en el tiempo conforme la correlación de fuerzas se vaya decantando a favor de la clase trabajadora en su lucha contra el capital y la burguesía. Va por delante nuestro agradecimiento a Corriente Comunista Internacional por hacernos llegar el documento, y un fraternal abrazo comunista a los compañeros italianos que participaron de la asamblea.

Asamblea autónoma Milán

Semanas atrás recogíamos en nuestro blog la correspondencia mantenida entre esta organización y la Fracción de la Izquierda Comunista Internacional, grupo escindido de Corriente Comunista Internacional y que se reclama del medio político proletario y de la plataforma clásica de la propia CCI. El debate versaba fundamentalmente sobre la cuestión del anarquismo y la posición a adoptar por las organizaciones de la Izquierda Comunista y, más concretamente, centrábamos nuestros posicionamientos en torno a los debates que Corriente Comunista Internacional mantiene con grupos escindidos (o no) de los anarcosindicatos y, en definitiva, de organizaciones anarquistas.

La materia del debate no deja de tener su importancia y trascendencia en tanto que el partido más importante de la Izquierda Comunista lleva varios años iniciando contactos con organizaciones anarquistas y anarcosindicalistas, lo cual ha llevado a no pocas reservas dentro del medio político proletario (incluyendo al propio CREE) aunque saludemos la voluntad de debate de nuestra organización hermana. Han sido los propios compañeros de Corriente Comunista Internacional los que nos han hecho llegar una carta tomando posición sobre nuestra correspondencia con FICI, lo cual agradecemos y celebramos porque de este debate debemos participar todos los que trabajamos por la autoorganización del proletariado y su lucha contra el capital en pos de la constitución de la sociedad comunista, todos los que no vemos otra salida que la autonomía obrera.

El Colectivo Revolucionario Espartaquista Estudiantil no ha tomado, a este respecto, una postura unilateral. Compartimos la voluntad de debate con el anarquismo que CCI está llevando adelante, pero consideramos, con FICI, que esta misma está llevando a la reconsideración de una serie de posturas que son primordiales a la hora de definir una verdadera actitud de clase respecto al anarquismo y el anarcosindicalismo. No podemos permitir cosificar nuestros planteamientos centrales ni guardarlos para mejor conservar su “pureza”, en camino de un teoricismo abstracto y desconectado de la lucha de clases que a nada lleva salvo a la ideologización del método y de nuestras posiciones (caso muy particular el de Pierre Guillaume); pero tampoco que la “voluntad de debate” sea un fin y no un medio. El esfuerzo del CREE quiere ir dirigido, en ese sentido, a clarificar cuáles son los puntos en torno a los que articular el debate, no ya con minorías que se reclaman del anarquismo o el anarcosindicalismo, sino, en general, con cualquier organización que se reivindique proletaria. En próximas reuniones y correspondencias con CCI y FICI intentaremos trazar y delimitar los puntos más arriba referidos. Por ahora, nos limitamos a dejar a disposición de todo aquel que desee consultarla, la última correspondencia entre CCI y CREE.

Acerca de la carta a FICI (CCI)

Sobre la correspondencia con FICI (CREE)